El pleno del Senado aprobó por unanimidad en lo general la reforma presidencial que elimina las llamadas “pensiones doradas” en organismos paraestatales como CFE, Luz y Fuerza, así como Pemex, entre otras, pero que no incluye terminar con esos privilegios a los exfuncionarios de las secretarías de Estado, ni tampoco a militares.
La reforma aprobada con 116 votos a favor será retroactiva por lo que los pensionados que reciben remuneraciones millonarias de más de 100 mil pesos y hasta un millón en algunos casos, una que sea avalada en la Cámara de Diputados, ganarán alrededor de 70 mil pesos, que es el tope fijado a partir de la mitad del salario de la Presidenta de la República.
En el marco de la sesión vespertina en el Senado, se incluyó dicho tope a las jubilaciones de altos mandos de empresas estatales, organismos públicos y banca de desarrollo.
En tribuna, el senador por Morena, Javier Corral Jurado, reconoció que esta reforma tendrá efecto retroactivo y precisó que la Constitución no es una Ley, sino una norma fundamental.
Por tanto, agregó, las reformas constitucionales pueden operar sobre normas constituidas en el pasado, por lo que con estos cambios no elimina el derecho a la pensión y que, en cambio, limita la existencia de pensiones altas en ciertos segmentos de la llamada “burocracia dorada”.
Francisco Ramírez Acuña, senador del PAN, manifestó preocupación en el tema constitucional sobre la reforma, pues podría incidir en el tema de derechos humanos, específicamente sobre seguridad social, derechos adquiridos y sobre los principios de progresividad y no regresividad.
